
Un recorrido por el pequeño santiago. Encontré varias cosas interesantes, unas me llegaron y esas son las que me importan ahora. Vi semaforos plagados de niños haciendo piruetas al aire y tendiendo la mano por una moneda, algo comun en la agredida LatinoAmerica, vi perros en cada esquina, todos ladrando, la mayoria estresados y habituados a la ciudad que los crio, cruzando calles en los lugares indicados, vi autos, muchos autos algunos eran tan lindos como caros, y otros autos se veian triste, le daban un toque aun mas gris a una acera que esta casi negra de tanto enfrentamiento estudiantil, tanta protesta. Todo en un paralelo, todos tratando de habituarnos a una ciudad que trata de comernos día a día por que nosotros queremos que sea asi.
En mi opinion, no me gustan las ciudades sin mar, son tristes con un olor distinto, son una especie de celda. En cambio, las ciudades con mar, te dan más tranquilidad, te dan una calma especial que solo te da el mar, es más relajante y obviamente, más entretenida.
Haber, pensemos, ¿Que pasa en santiago que estamos todos tan irritados?. ¿Será el transantiago?, no lo creo eso es algo muy nuevo para algo tan viejo. Pensemos, ¿Por que tocamos la bocina en la luz roja?, simplemente somos un pais estresado que no sabe disfrutar, y me atrevo a decir, tienen miedo a vivir. Prefieren lo clasico que lo nuevo, un mal que crece cada día.
Atrevamonos hacer lo que nos gusta.
Dejemos lo ambiguo, para poder ser amigos.
