
Realmente, la ciudad mojada se ve distinta. Todas las cosas cambian rotundamente, de un minuto a otro el animo pasa por estados raros, medios sicodelicos y hasta un poco suicidas, pero todo legal, nada fuera de lo normal.
Nunca esta demás una lluvia, creo que nos saca cosas de ensima, es como una especie de pausa. Paramos el juego, pause, pensamos y cuando acaba esa lluvia inesperada, reanudamos el juego, todo parte otra vez donde mismo paraste.
Cuando dijé que todo cambia, es por que todo cambia. Los olores se hacen más suaves, las plantas como que te hablan a travez de su olor, la calle, el aslfato se ven más blandos se ven más inofensivos con unas cuantas gotas. La ciudad se hace debil, la naturaleza le rompe el esquema por un rato. Legal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario