sábado, 25 de agosto de 2007

Un viaje.

Te invito a un viaje. Un viaje sin rumbo, sin mapas ni brujulas. Donde el camino será trasado por nuestras ansias y deseos temporales, nuestras ganas de querer llegar a otro pais a una tierra muy lejana donde el perro no sea tú mejor amigo y calor sea tan humedo como el agua.

La ruta la haremos caminando, llegaremos al más alla con nuestros pies descalzos y juraremos amor a la causa. Es un viaje arriesgado, es una pausa temporal a nuestra vida donde necesitamos un pasaporte que claramente no tendremos, por ende seremos profugos, más bien infiltrados en un mundo al cual no perteneceremos.

Palabras de aliento no existen, ya que nadie conoce nuestra ruta, nadie sabe que nuestro viaje solo lo sabremos nosotros y nuestra sombra, que continuamente se ira burlando de nuestra demencia. Esa demencia que te hara aceptar este viaje, y te emocionara al hacer una mochila con lo más basico, tal vez un cuchillo para cortar nuestro pasado y marcar nuestro futuro o puede ser papel, para relatar nuestras futuras historias, pero para que si nadie nunca leera nuestras aventuras, por que nuestra virgen ruta lo seguira siendo por siempre. Seguira siendo nuestra virgen ruta.

Saquemos los pasajes, avisemosle al mundo que esta noche partimos al más alla, donde aprenderemos amar el camino y no solo el final de este. Nuestro pecho nos apretará a más no poder, no tendremos aire para respirar, asi que guarda mucho coraje en tus pulmones, por que cualquier cosa puede pasar. El viaje puede acabar antes de comenzar.

No hay comentarios: